El especialista en saneamiento
ambiental y director general de la Asociación para Investigación en
Tecnologías Apropiadas, Marco Fabricio Castillo Rivera, advierte sobre la
necesidad de sanear los organismos públicos responsables de la política
ecológica en la entidad para evitar epidemias y daños a la ecología.
Los expertos pugnan por dejar que
el estado deje atrás la tecnología de hace 30 o 50 años y voltee hacia los
nuevos sistemas de tratamiento de aguas y sólidos orgánicos residuales que
pueden resolver el mismo problema, pero con otro punto de vista y distinto
enfoque.
Castillo Rivera estableció que el
sistema de tratamiento que ellos manejan es para poblaciones de entre 3 mil
y 5 mil habitantes que puede ayudar a impactar y disminuir brotes como el
que se registró en la Sierra del Totonacapan, donde un rotavirus ocasionó la
muerte de varios niños.
Egresado de la carrera de
ingeniería bioquímica del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de
Monterrey, dijo que ese tipo de brotes “se presentan donde el agua está
contaminada por heces fecales ”.
En ese sentido, subrayó que Ai’ta,
fundada en 1990, tiene la solución para ese tipo de problemas, así como
experiencia para poder solventar la solución de salud y de agua limpia en
las pequeñas comunidades de origen indígena en las regiones de Totonacapan y
Zongolica.
“Especialmente en Zongolica que
tiene muchos problemas de abastecimiento de agua, y donde la situación en la
que viven los indígenas es más dramática”, dice.
Dijo que con su equipo de
especialistas “podemos resolver esa situación fácilmente, porque tenemos el
sistema, que ya fue presentado a la Comisión Nacional del Agua (CNA).
El proyecto que impulsan es el de
una Planta de Tratamiento que se divide en tres partes: una parte física
que se compone de rejillas y desalinadores; otra biológica, que tiene que
ver con factores anaeróbicos, tanques cerrados donde empiezan a vivir
bacterias que las mismas heces fecales humanos ya van inoculados, “en esos
tanques empiezan a reproducirse y a comer la suciedad y transforman la
materia orgánica en un gas que combustible y el agua así se va limpiando.
La tercera etapa es una pequeña
laguna con plantas y es allí donde el agua se termina de limpiar. “De esa
manera el agua sale limpia por debajo de las normas que tiene la federación
y de esta manera se vuelven inocuas una vez que se descargan a los cuerpos
de agua.”
Apuntó que un aspecto fundamental
en este sistema es que no ocupa cloro para matar las bacterias negativas,
porque en un medio sin oxigeno éstas bacterias se mueren, viven de éste y al
no tenerlo se mueren.
Proyecto de bajo
costo
Marco Fabricio Castillo Rivera
explicó que la inversión que se aplica a ese proyecto no es muy alta, por
ejemplo, dijo, para poblaciones de 3 a 5 mil habitantes se necesitan como
máximo 4 millones de pesos, de 2 a 4 millones, con un costo operativo muy
bajo, puesto que no llevan partes mecánicas ni insumos químicos.
Destacó que los especialistas que
construirían esos sistemas y que los operarían, con la respectiva asistencia
técnica, están listos “el único problema es que no hay voluntad política
para atenderlos directamente”.
Citó como ejemplo el caso de El
Tajín, en la Sierra del Totonacapan, donde a petición de los pobladores de
esa comunidad solicitaron ese tipo de tecnología que verificaron en la
población de Espinal y que el gobierno se los negó, “simplemente les impuso
una planta de tratamiento aerobio con un costo de operación mucho más alto,
porque requiere energía y un transformador.
–¿Qué tanto influyen los asuntos
políticos en el mejoramiento del medio ambiente?
–Influyen muchísimo, porque la
selección tecnológica que las autoridades van a aplicar, siguen basados en
tecnología de hace 30 o 50 años y no quieren voltear hacia las nuevas
tecnologías que puedan resolver el mismo problema, pero con otro punto de
vista y otro enfoque.
Explicó que en Veracruz la
Asociación para la Investigación en Tecnologías Apropiadas, cuya sede está
en Xico, se ha aplicado ese sistema y se tienen construidas más de 50
Plantas de Tratamiento. Subrayó que desgraciadamente “no muchas operan por
falta de voluntad política”.
En contraparte, dijo que en Tabasco
tienen un promedio de 30 plantas construídas; en Campeche hay cuatro o cinco
y en Cancún, en la Riviera Maya, instalaron tres plantas y hay una propuesta
a nivel nacional “pues hay mucho interés de parte de organismos como el
Órgano Operador del Agua en Monterrey, en el que se va a hacer una propuesta
para tratar un flujo de 60 litros cúbicos por segundo de agua”.
Agregó que son plantas de
tratamiento de mayor volumen y que obviamente requieren de una alta
inversión, “puesto que nuestra tecnología ha venido escalando, desde el
tratamiento de una casa hasta propuestas para grandes núcleos”.
Se aplica en
grandes ciudades
El director general de Ai’Ta
explicó que cuando detonó el problema con el Proyecto de Saneamiento
Integral (PSI) que se encargó a la empresa Plantas Tratadas de Jalapa, y que
al final incumplió, “nosotros teníamos una propuesta alternativa por cerca
de 250 millones de pesos y no los 600 u 800 millones de pesos que al final
se invirtieron y que fueron a parar en nada.
Subrayó que Tecnologías Apropiadas
a ese nivel no podemos actuar como constructor, pero sí como Consultores
Tecnológicos. Recordó que el caso de Jalapa es ejemplo de “más de lo mismo”,
pues no quisieron avanzar hacia propuestas nuevas.
Para nosotros, agregó el
especialista, no fue sorprendente que al final toda esa inversión no
sirviera y el mismo caso vive el Puerto de Veracruz con tecnología apestosa,
su imagen de mal olor no va a cambiar, al contrario se va a acentuar, porqué
las plantas de tratamiento que se están construyendo son idénticas a la
Planta Norte y ésta tiene una serie de defectos enormes.
Entre esos defectos están sus
costos de operación muy altos de hasta 50 pesos por metro cúbico y el hecho
de producir malos olores, además de tener que completar el tratamiento con
cloro, “ conlleva a reacciones no muy buenas para la salud”.
Dijo que las plantas de tratamiento
de esa empresa están a casi la mitad o a una cuarta parte del valor de otras
compañías.
Ai’ta, empresa
veracruzana
La Asociación para Investigación en
Tecnologías Apropiadas, S.C., es una empresa mexicana en el estado de
Veracruz, dedicada a la investigación aplicada y desarrollo de sistemas de
tratamiento de aguas y sólidos orgánicos residuales, basados en procesos
naturales que se traducen en plantas biotecnológicas compactas, de fácil
operación que trabajan en armonía con el medio ambiente.
La implementación de biotecnologías
en nuestros sistemas, nos permiten satisfacer las necesidades a un bajo
costo de construcción y operación, pues no requiere el uso de químicos ni
aditivos, o estructuras mecánicas y motores de gran caballaje. Además,
cumple con las normas establecidas en materia de saneamiento de aguas.
La empresa ha trabajado en más de
44 obras en Veracruz, Tabasco y Campeche. Construye plantas de tratamiento
de aguas residuales en desarrollo de viviendas de interés social en
poblaciones rurales, fraccionamientos, hoteles y escuelas.
La planta de tratamiento de aguas
residuales de Espinal, por ejemplo, fue contactada por medio de la
Secretaria de Desarrollo Social, (Sedesol) por medio del programa
“Microregiones” aportando el 80 por ciento del financiamiento de la planta y
el restante 20 por ciento fue cubierto por el municipio.
Su construcción fue en un lapso de
3 meses (octubre-diciembre de 2003); iniciando operaciones dos meses
después. Esta planta fue diseñada y construida para cubrir las necesidades
de una población aproximada de 3 mil habitantes, cubriendo así poco más de
la mitad de la cabecera municipal.
Durante el 2005 esta planta fue
inscrita en el Programa Nacional de Auditoria Voluntaria que promueve la
Profepa y una vez que se cumplió con el plan de auditoria, a mediados del
año 2006, le fue entregado el Certificado de Industria Limpia, con el cual
se garantiza el cumplimiento de la legislación ambiental.
Biogás, energía
obtenida en sistemas de Ai’Ta
La obtención de biogás permite
disponer de un combustible de forma fiable y respetuosa con el medio
ambiente. El hecho de que se obtenga a partir de la biomasa, le confiere el
carácter de energía renovable y neutra, o ligeramente favorable, en cuanto a
emisiones de gases de efecto invernadero. El contenido energético del gas es
de unos 23 mil KJ/m3 (6Kwh/m3), el biogás puede ser utilizado en cualquier
equipo comercial diseñado para uso con gas natural.
Publicado: Año 2 / No.
22/ Octubre 2007
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